Santo Domingo.- ¡Bueeeno!, aquello que dijo la actriz dominicana Laura Gómez durante una entrevista es muy cierto: República Dominicana sorprende, cada día que pasa, a todo el mundo con los frutos artísticos que produce.

Y es que aquel actor de apariencia norteamericana, de ojos azul cielo y sonrisa sarcástica, pícara pero angelical a la vez, cuyo papel de Mister James en la telenovela mexicana “Destilando amor” y Santiago en la recién finalizada “Mañana es para siempre” es de tierra quisqueyana y ha impactado significativamente al público fiel novelero de las producciones mexicanas .

Se trata de Carlos de la Mota, quien es nada más y nada menos que un retoñito de La Vega, que visitó México y desde entonces se ha quedado allí representando a los dominicanos.

Pero nunca deja de visi tar la tierra que lo albergó desde su nacimento hasta los presentes días. De la Mota dice que cada vez que comienza o termina un proyecto, toma un vuelo hacia su nación con el fin de reunirse con su familia.

Tal motivo fue el que lo trajo recientemente, pero con el fin de iniciar un nuevo proceso de perfeccionamiento como actor ha vuelto a Televisa donde tiene contrato de exclusividad.

Agrega que no se conforma con que lo cataloguen de bueno, pues considera que el cielo es el límite que se pone.

Según dice el joven intérprete, desde niño soñó con ser actor, admiraba mucho los escenarios mexicanos, pero no fue lo que estudió durante su adolescencia; optó por ser arquitecto.

Comenta que por casualidad de la vida lo invitaron a hacer un musical, que más tarde tuvo repercusión en otras áreas relacionadas con la televisión, además trabajó en “Conéctate”, de Amé 47.

Todo ello sin saber que esos detallitos le servirían para llegar al puente conector de la carrera que ahora ejerce.

Aunque tiene relativamente pocos años en su carrera, ha desempeñado un trabajo de gran calidad, como en “Clase 406”, “La madrastra”, “La fea más bella” y otras, pero fue en 2007, al desempeñar el papel de Brian o Mister James, en “Destilando amor”, que muestra su destreza artítica y la capacidad de transmitir a los televidentes el amor que proyectaba el tierno personaje.

UN CASTING:
Inició con su participación en el programa juvenil “Espacio”, que reúne a miles de estudiantes de varios países en México, escenario que los congrega y que en el país es promocionado por Medios Telemicro.

Cuenta que mientras caminaba por los pasillos de Televisa, se le acercó una persona y le preguntó si le interesaba hacer casting para participar en una obra. Él respondió que sí.

Después de aprobar tuvo que hacer otra prueba tres meses más tarde, y es así como se queda definitivamente.