Santo Domingo.- Los de Hollywood no se conforman ya con los consabidos héroes de los “comics”, que los hay por docenas, y por eso ahora se han volcado (y seguirán) hasta con los juguetes para niños.

Lo más probable es que cualquiera que haya ido a una juguetería desde hace ya muchos años hasta la fecha habrá visto (y tal vez comprado) esas figuritas de plástico que son los famosos “G I Joe”, o sea, miembros de una banda de “héroes” que, según el malhadado guión de nada menos que tres profesionales que cobran mucho por escribir naderías, son los mejores combatientes seleccionados de diferentes cuerpos del ejército y de los ejércitos de varias naciones (esto último como para que no se diga que todo lo hacen los de USA, aunque, por supuesto, quienes mandan y la mayor parte de los principales son norteamericanos).

Y entonces, tenemos que unos villanos muy, pero que muy malos, han construído un artefacto que es capaz de disolver cualquier cosa sólida que aparezca; el villano peor lo hizo financiado por la OTAN, nada menos, pero luego se los roba para usarlos y quedar entonces como el “hombre más poderoso del planeta”, luego de que los países bombardeados con los artefactos queden aniquilados.

O sea, que es un disparate, pero un disparate con grandes y admirables efectos especiales, con muchos dis paros, con muchos enfrentamientos de artes marciales, con docenas y docenas de autos destruídos y con individuos, muchos, que reciben toda suerte de golpes y siguen como si nada, amén del famoso “Hummer” que choca por lo menos tres docenas de veces, recibe docenas de disparor, y sigue como si de un “spot” publicitario se tratara (y, a decir verdad, lo es; deben haber cobrado su buen dinero por decir el nombre del vehículo).

Había fila para ver la tal mojiganga.

Y es que, por desgracia, así somos en Santo Domingo: corruptos y amantes de la imbecilidad.

(La segunda parte del disparate habrá de arribar a nuestras playas a más tardar durante el próximo verano).